Hace ya casi un mes que tengo mi Mac. Llevaba tiempo que necesitaba un portátil y pese a que cualquiera de la gama alta de los actuales me valdría, metí en mi lista de opciones los portátiles de Apple. Así fue como, poco a poco fui descubriendo la marca de la manzana mordida. Tras un año siguiendo sus keynotes y todos sus lanzamientos, me acabé enamorando del diseño de sus equipos, de la facilidad de uso de su sistema operativo, los pequeños detalles que parecen que no, pero son los que te hacen agradable trabajar con ellos.
Al final llego la hora en la que ya no podia esperar más sin el portátil, asi que miré las opciones que tenia a mi alrededor:
Ahí es cuando, o seguía con windows, un entorno que ya me empezaba a aburrir y a veces incluso a fustrar como usuario, o pasarme a utilizar el Mac OS X 10.5 "Leopard". Este último, es por el cual opte al final y será de aqui en adelante mi compañero de batallas.
Pero sólo había tomado parte de la decisión, y ahora que modelo de portátil coger. Hacia poco los acababan de actualizar y el unibody de 13'' paso a ser ya un MacBook Pro. El modelo de plástico podría cumplir mis necesidades, pero, ¿por cuánto tiempo? Decidi pues por mirar las alternativas de modelos más altos. Entonces, debía decidir entre los Macbook Pro. Los de 17'' se me salían del presupuestos. Los de 15'' estaban muy bien, pero yo buscaba algo más pequeño así que sólo me quedaban los de 13''. Gran dilema cual de los dos, la diferencia entre ambos no era muy significativa, pero yo queria que cumpliese su función y me dure lo suficiente como para que no se me quede anticuado demasiado pronto.
La decisión fue el 13'' gama alta, con algutna modificación en el disco duro y algunas aplicaciones preinstaladas necesarias para mi. Tras encargarlo, no llegó a los 15 días y ya lo tenia en casa junto con su gran amigo el iPod Classic, oferta de vuelta al cole de Apple.
Continuará --->